Tabú 1: En castellano, naturalmente.
Enero 24, 2008Quizá leer estas líneas os sorprenda, seguramente os sorprenderá tanto como raro se me hace a mí escribirlas.
El primer tema tabú que os planteo es, como supongo ya habreis adivinado, el de si se puede y si conviene hacer valencianismo en castellano.
El que poder, se puede, resulta tan fácil como demostrarlo:
Los objetivos del BLOC son:
- La consecución de la soberanía plena para el pueblo valenciano y su plasmación legal mediante la aprobación de una Constitución valenciana soberana que contemple la posibilidad de una asociación política con los países con los cuales compartimos una misma lengua, cultura e historia.
- La participación en el proyecto de una Europa de los pueblos, unida, confederal, democrática y plural.
- La defensa de los intereses valencianos.
- La plena normalización cultural y lingüística.
- La defensa de la república como forma de gobierno así como la defensa de los valores republicanos.
(…)
Así, se puede decir lo mismo, transmitir las mismas ideas y con la misma firmeza también en castellano. Ahora bien, ¿es conveniente hacerlo? Seguramente a la mayoría os ha resultado muy extraño leer ciertas ideas y objetivos (sobre todo el primero) en castellano. No os equivoqueis, a un valencianista este texto le suena tan raro como llamativo y diferente le puede resultar a un valenciano castellano-hablante.
Y es que, el nacionalismo valenciano, ha sido, desde siempre, un nacionalismo lingüísitico, tomando la lengua como caballo de batalla ha habido quien ha llegado incluso a proponer la partición del País Valenciano (sí, sí, este término también suena raro) en dos comunidades pertenecientes a nacionalidades diferentes, basándose, por supuesto únicamente en la lengua. Pero en las circunstancias en las cuales nos encontramos, es decir, con un país dividio en dos regiones lingüísticas, donde una de ellas es monoligüe castellana y la otra bilingüe con predominio del castellano en las zonas más pobladas ¿es conveniente usar como lengua vehicular únicamente el valenciano? ¿es inteligente cerrarse en banda a la posibilidad de transmitir tus ideas a gran parte de la población? ¿No es la barrera lingüística autoimpuesta un obstáculo mucho más perjudicial que la barrera electoral del 5%?
El nacionalismo valenciano, tiende y ha tendido siempre a buscar un referente en el nacionalismo catalán, por los vínculos históricos, culturales, lingüísticos y a veces, también por la compatibilidad de proyectos políticos. El problema es que Cataluña parte de un mapa monolingüe catalán (no como en nuestro caso), que ha permitido al catalanismo tomar la reivindicación lingüística como la piedra principal de todo su movimiento. Luegola buena aceptación y el crecimiento del catalanismo ha hecho el resto.
Sin embargo, no es este el caso valenciano. Partimos de un territorio históricamente dividido en dos áreas lingüísticas, de unas carencias identitarias evidentes y de un nacionalismo poco potente. ¿no sería bueno buscar un referente que se ajustara más a las caractarísticas de nuestro caso que el caso catalán? Se me ocurre por ejemplo el caso vasco. Tras la muerte de Franco, el euskera era una lengua prácticamente extinta, diversa y dispersa solo era hablado por un 5% de la población de las tres províncias del actual Euskadi, y la mayoría de hablantes eran de pueblos pequeños y aislados. Obviamente el caso es mucho más extremo que el nuestro, pero lo cierto es que actualmente el vasco es practicado por aproximadamente un 20% de la población. El nacionalismo vasco, mucho más potente que el valenciano, ha logrado mejorar la situación del euskera a base de concienciar a la gente ¡en castellano!, y además cabe preguntarnos ¿sería hoy el nacionalismo vasco igual de potente si solo hubiese utilizado en sus reivindicaciones el euskera como lengua vehicular? Es más, ¿seguiría vivo el euskera de haber sido así?
A veces he oído un comentario que siempre me ha resultado chocante: “És que un castellanoparlant mai votarà al BLOC”, pues con esa mentalidad, mal vamos, francamente, el pensar que un castellano-hablante no puede llegar a votar e incluso a militar activamente en un partido como el BLOC es simplemente falso, sin ir más lejos en el colectivo del BLOC JOVE de Valencia, al cual pertenezco, puedo contar a ojo almenos a 4 personas castellano-hablantes, algunas de las cuales comenzaron a practicar el valenciano después de afiliarse. Pensar que un castellano-hablante no puede ser nacionalista valenciano es simplemente absurdo. Igual de absurdo que pensar que un partido que utiliza el castellano como lengua vehicular (según los casos) no puede ser nacionalista valenciano. Y cuando digo según los casos espero que se me entienda bien, no hablo únicamente de utilizar el castellano en aquellas comarcas históricamente de lengua castellana. Si no de hacerlo en aquellos puntos clave, esas grandes ciudades que pese a estar dentro de lo que se conoce como el “domini lingüístic” son totalmente monolingües castellanas o hay una proporción mucho mayor de castellano-hablantes que de valenciano-hablantes . Estos son los casos de ciudades como Valencia (capital del país y ciudad más grande con casi un millón de habitantes), Alicante (2ªciudad del país, 320.000hab.), Elche (3ª ciudad del país, 215.000hab.), Torrevieja (5ª ciudad del país, 85.000 hab.) y Orihuela (6ªciudad del país, 75.000 hab.). Teniendo en cuenta el peso demográfico de estas ciudades en el conjunto del país ¿es lógico utilizar como única lengua vehicular el valenciano si lo que se pretende es dar a conocer el discurso y hacer que el proyecto político crezca? ¿Es viable un nacionalismo lingüístico o cabe plantear otros modos de penetración en estos importantes municipios?
Se levanta la sesión. Reflexionemos.

Quan parlem del problema de seguretat i de la necessitat d’actuar, lo primer que te ve al cap és la dreta. M’imagine als de sempre, amb els seus tòpics de sempre, amb els lemes de sempre: mà dura, els immigrants vénen a robar-nos, etc etc…




